Salmo 31:15
“Mi tiempo está en tus manos…”
Las burlas tontas del patio de recreo son difíciles de olvidar. ¿Recuerdas esta?: “¡El último en entrar es un huevo podrido!”. Escuchar ese reto siempre nos hacía a los niños ponernos en movimiento. En el plano espiritual, la falta de acción no nos convertirá en un huevo podrido, pero la vacilación puede matar las buenas intenciones. La timidez nos robará muchas oportunidades excelentes, y si vemos esas ocasiones como simples casualidades, anulamos los planes de Dios para nosotros.
Un año completamente nuevo se extiende delante de ti y de mí. Es nuevo para nosotros y no tenemos idea de lo que traerá, pero de esto sí podemos estar seguros: los próximos doce meses no contienen accidentes. Dios conocía este año antes de que el tiempo comenzara. Él irá delante de nosotros en lo que encontremos, hagamos y digamos. Eso debería llevarte a preguntarte: “¿De qué manera terminaré este año?”.
No, no estoy preguntando si vivirás o morirás. La pregunta es mucho más importante. Estoy preguntando: “¿Te lanzarás de lleno a hacer lo que necesita hacerse para el reino de Dios? ¿Decidirás vivir para Él con todo o quedarás limitado por la renuencia?”.
¿Hay necesidades en tu iglesia que esperan ser atendidas? Si el Señor te ha mostrado una necesidad, ¡cúbrela! ¿Esas oportunidades te dan miedo pero honran a Dios? ¡Adelante! Si somos de Cristo, debemos dejar a un lado nuestras preocupaciones y seguirlo. Prefiero sacar un A+ por intentarlo y fracasar que un F por no haber confiado lo suficiente en el Señor como para dar un paso al frente para Su gloria.
Creyente, hagas lo que hagas, fija tu mirada en la meta final ¡y ve por ella!
Esperando Su regreso,
– Pastor Jack
¿Has sido bendecido por los Devocionales del Pastor Jack? Envíanos un correo electrónico: HAZ CLIC AQUÍ