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La primera cosa que es necesaria.

Reconoce que eres un pecador.

Por muy buena que sea la vida que intentemos llevar, nos quedamos miserablemente cortos para ser una persona perfecta. Eso es porque todos somos pecadores. El pecado simplemente significa que no podemos estar a la altura de la norma perfecta de justicia de Dios. La Biblia dice: “Nadie es bueno, ni siquiera uno”. Sin Jesucristo, no podemos llegar a ser lo que se supone que debemos ser.

El siguiente paso.

Reconoce que Jesucristo murió por ti en la cruz.

La paga por el pecado es la muerte, pero en lugar de darnos esa muerte, Jesús sufrió la muerte por nosotros para que pudiéramos ser perdonados por Dios. La Biblia nos dice que “Dios mostró su gran amor por nosotros enviando a Cristo a morir por nosotros cuando aún éramos pecadores”. Esta es la Buena Noticia, que Dios nos ama tanto que envió a su único Hijo a morir en nuestro lugar cuando menos lo merecíamos.

Es hora de ponerse a cuentas con Dios.

Arrepiéntete de tu pecado y cambia de dirección.

La Biblia nos dice: “Arrepiéntete de tus pecados y vuélvete a Dios, para que tus pecados sean borrados”. La palabra arrepentirse significa cambiar nuestra dirección en la vida. En lugar de huir de Dios, podemos correr hacia Él. Cuando nos confesamos y nos arrepentimos, estamos acordando con Dios que necesitamos su gracia y perdón en nuestras vidas.

¡Bienvenido a una nueva vida!

Recibe a Jesucristo en tu vida.

Convertirse en cristiano no es simplemente creer en un credo o ir a la iglesia. Es hacer que Cristo mismo se establezca en tu vida y en tu corazón. Jesús dijo: “He aquí que estoy a la puerta y llamo. Si alguien oye mi voz y abre la puerta, entraré…”. Si quieres tener una relación con Cristo, simplemente haz esta oración y hazla con el corazón:

“Querido Señor Jesús, sé que soy un pecador. Creo que Tú moriste por mis pecados. Ahora mismo, me alejo de mis pecados y abro la puerta de mi corazón y de mi vida. Te reconozco como mi Señor y Salvador personal. Gracias por salvarme. Amén”.

¿Oraste para recibir a Cristo?

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